La cuota no cuenta toda la historia
Dos ofertas pueden mostrar el mismo “pago semanal” y tener costos distintos. Para compararlas necesitas el calendario completo y el dinero neto que llegará a tu cuenta.
Anota:
- monto solicitado: la cifra sobre la que se presenta el crédito;
- monto recibido: lo que se depositaría después de cualquier descuento;
- pagos: importe de cada pago multiplicado por el número de pagos;
- total a pagar: suma de todos los pagos;
- otros cargos: apertura, disposición, administración, seguros o mora.
Qué te dice el CAT
La CONDUSEF explica el CAT como una medida porcentual anual que incorpora los costos y gastos inherentes al financiamiento. Sirve para comparar productos bajo una referencia común; no es lo mismo que la tasa nominal ni sustituye el calendario de tu oferta. Revisa si el IVA y otros conceptos aparecen por separado.
Un ejemplo hipotético
Supón que la pantalla muestra un préstamo de $3,000, pero el depósito neto sería de $2,700. Si el calendario exige cuatro pagos de $950, el total sería:
4 × $950 = $3,800
La diferencia entre lo recibido y lo pagado sería de $1,100. Ese cálculo no reemplaza el CAT ni determina por sí solo si un cargo es legal; únicamente hace visible el flujo de dinero. El proveedor debe mostrar las condiciones aplicables antes de que aceptes.
Compara siempre el mismo escenario
Para que la comparación sea útil, usa el mismo monto y una duración parecida. Un plazo más largo puede reducir cada pago y aumentar el total; uno corto puede elevar la presión sobre tu presupuesto. Si una oferta no permite ver número de pagos, fechas, total y monto neto, no la compares como si esos datos ya estuvieran confirmados.
Antes de aceptar, guarda la pantalla de la oferta y verifica que las mismas cifras aparezcan en el contrato.